Síntomas físicos de ansiedad
¿Por qué tengo zumbidos en los oídos?
Escuchar un pitido, silbido o zumbido sin que exista un sonido externo puede resultar muy molesto y generar preocupación. Aunque los acúfenos pueden aparecer por diferentes causas, la ansiedad, el estrés y la hipervigilancia pueden hacer que el sonido se perciba con mayor intensidad.
Qué pueden significar los zumbidos en los oídos
Los zumbidos en los oídos, también conocidos como tinnitus o acúfenos, consisten en percibir un sonido que no procede de una fuente externa. Puede sentirse como un pitido, silbido, vibración, murmullo, pulsación o ruido continuo en uno o ambos oídos.
La ansiedad no siempre es la causa inicial del zumbido, pero puede aumentar considerablemente su percepción. Cuando estás en alerta, el cerebro presta más atención a las señales corporales y a los sonidos internos, haciendo que una sensación que antes pasaba desapercibida ocupe el centro de tu atención.
Esto puede crear un círculo difícil de romper: escuchas el zumbido, te preocupas, aumenta la activación y comienzas a vigilarlo. Cuanto más lo compruebas, más presente parece y más difícil resulta dejar de escucharlo.
Los zumbidos también pueden relacionarse con exposición a ruidos intensos, acumulación de cerumen, pérdida auditiva, infecciones, determinados medicamentos, tensión mandibular u otras causas. Por eso, si el síntoma es nuevo, persistente o genera dudas, conviene solicitar una valoración sanitaria.
Por qué pueden aparecer o percibirse con más intensidad
Ansiedad e hipervigilancia
Cuando el cerebro está pendiente de detectar posibles amenazas, puede amplificar la atención dirigida hacia sonidos internos que normalmente pasarían desapercibidos.
Estrés mantenido
Los periodos de estrés pueden aumentar la activación fisiológica y hacer que el zumbido resulte más intenso, frecuente o difícil de ignorar.
Tensión mandibular y muscular
Apretar la mandíbula o mantener tensión en el cuello y la zona facial puede influir en la percepción de algunos zumbidos.
Silencio y falta de estímulos externos
El sonido suele percibirse más al acostarse o permanecer en ambientes silenciosos porque existen menos estímulos externos con los que compita.
Señales frecuentes
Escuchas un pitido, silbido, murmullo o zumbido sin una fuente externa.
El sonido se percibe en un oído, en ambos o dentro de la cabeza.
Notas que aumenta durante periodos de estrés o ansiedad.
Lo escuchas con mayor claridad por la noche o cuando hay silencio.
Compruebas repetidamente si el zumbido continúa o ha cambiado.
Te cuesta dormir porque tu atención queda atrapada en el sonido.
Aparece junto a tensión en la mandíbula, el cuello o los hombros.
Te preocupa que el sonido indique una enfermedad grave o que nunca vaya a desaparecer.
La ansiedad puede aumentar la percepción de los zumbidos
El estrés, la tensión muscular y la atención constante al sonido pueden hacer que los pitidos o zumbidos en los oídos resulten más perceptibles y molestos.
Qué puedes hacer si tienes zumbidos en los oídos
Evita comprobar constantemente si el zumbido continúa, ya que dirigir repetidamente la atención hacia él puede hacerlo más presente.
Utiliza un sonido ambiental suave, especialmente por la noche, para reducir el contraste entre el zumbido y el silencio.
Observa si aprietas la mandíbula o mantienes tensión en el cuello y los hombros, e intenta relajar estas zonas sin forzarlas.
Protege tus oídos ante ruidos realmente intensos, pero evita utilizar tapones de manera constante en entornos cotidianos y seguros.
Reduce la búsqueda repetitiva de información y las comprobaciones destinadas a asegurarte de que el sonido no ha cambiado.
Si la ansiedad aumenta su intensidad, trabajar la activación general y la hipervigilancia puede ayudar a que el sonido ocupe menos espacio en tu atención.
Pequeño ejercicio
Colócate en una postura cómoda y permite que haya un sonido ambiental suave. Identifica tres sonidos externos diferentes sin intentar eliminar ni analizar el zumbido. Después dirige la atención hacia tres sensaciones de contacto, como los pies sobre el suelo o la espalda contra la silla. Si vuelves a fijarte en el pitido, reconoce que está ahí y lleva de nuevo la atención al entorno sin comprobar si ha disminuido.
Cuándo puede ser recomendable pedir ayuda
Conviene solicitar una valoración médica si el zumbido aparece por primera vez, se mantiene en el tiempo, afecta principalmente a un solo oído o se acompaña de pérdida de audición, dolor, secreción, mareo intenso u otros síntomas.
Debe buscarse atención sanitaria urgente si aparece de forma repentina junto a una pérdida brusca de audición o después de un golpe. También conviene consultar si el sonido sigue el ritmo del pulso.
Puede ser recomendable pedir ayuda psicológica si el zumbido genera ansiedad constante, dificulta el sueño, provoca comprobaciones repetitivas o hace que evites el silencio y determinadas actividades.
En terapia se puede trabajar la hipervigilancia, la interpretación amenazante del sonido, la regulación de la ansiedad y las conductas que mantienen la atención atrapada en el síntoma.
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Preguntas frecuentes
¿La ansiedad puede provocar zumbidos en los oídos?
La ansiedad puede hacer que los zumbidos aparezcan o se perciban con mayor intensidad. La activación del sistema nervioso y la atención constante al sonido pueden amplificarlo, aunque también existen otras causas que conviene valorar.
¿Por qué el zumbido aumenta cuando estoy nervioso?
Durante la ansiedad aumenta la activación fisiológica y la vigilancia de las sensaciones. Esto puede hacer que el cerebro conceda más importancia al zumbido y que resulte más difícil apartar la atención de él.
¿Por qué escucho más el zumbido por la noche?
Por la noche existen menos sonidos ambientales y el contraste con el silencio es mayor. Además, al reducirse las distracciones, es más fácil que la atención se dirija hacia el pitido.
¿La mandíbula apretada puede influir en los zumbidos?
En algunas personas, la tensión mandibular, cervical o facial puede modificar o aumentar la percepción del zumbido. Si notas dolor, rigidez o rechinas los dientes, conviene comentarlo con un profesional.
¿Cuándo debería consultar por un zumbido en el oído?
Conviene consultar si el zumbido es nuevo, persistente, aparece principalmente en un oído o se acompaña de pérdida auditiva, dolor o mareo intenso. Si surge junto a una pérdida repentina de audición, debe solicitarse atención urgente.
Si el zumbido hace que vivas pendiente de tus oídos, dificulta tu descanso o aumenta tu ansiedad, puedes aprender a reducir la vigilancia y el impacto que tiene en tu día a día.
Pablo de Lucas González ofrece terapia psicológica presencial en Collado Villalba y terapia online para trabajar ansiedad, hipervigilancia, problemas de sueño y miedo a las sensaciones físicas.