Tristeza que no termina de pasar
Te sientes triste, vacío o emocionalmente desconectado durante gran parte del tiempo, aunque no siempre encuentres un motivo concreto.
Cuando todo requiere demasiado esfuerzo, puedes sentir que estás perdiendo la motivación, el interés y la conexión con la vida que tenías. La terapia puede ayudarte a comprender qué te ocurre y comenzar a recuperar actividad, dirección y bienestar.

No tienes que esperar a sentirte peor
Puedes pedir ayuda aunque no tengas un diagnóstico o no sepas explicar exactamente qué te ocurre.
Acompañamiento psicológico
Soy Pablo de Lucas González, psicólogo general sanitario. Trabajo desde un enfoque integrador basado en la terapia cognitivo-conductual, las terapias contextuales, EMDR y otras herramientas adaptadas a cada persona.
La depresión no siempre se vive como una tristeza intensa. También puede sentirse como apatía, irritabilidad, vacío, cansancio, desconexión emocional o una pérdida progresiva de interés por casi todo.
En terapia buscamos comprender qué factores están manteniendo el malestar y construir cambios asumibles, sin exigirte que recuperes toda tu energía o motivación de golpe.
Señales frecuentes
No necesitas identificarte con todas estas experiencias. Lo importante es cómo han cambiado, cuánto tiempo se mantienen y hasta qué punto están afectando a tu vida.
Te sientes triste, vacío o emocionalmente desconectado durante gran parte del tiempo, aunque no siempre encuentres un motivo concreto.
Actividades, relaciones o planes que antes disfrutabas han dejado de apetecerte o ya no producen la misma satisfacción.
Las tareas cotidianas requieren un esfuerzo enorme y descansar no parece suficiente para recuperar la energía.
Aparecen ideas de inutilidad, culpa, fracaso o desesperanza que hacen difícil reconocer tus capacidades y posibilidades.
Te alejas de otras personas, cancelas planes o sientes que no tienes energía para explicar cómo te encuentras.
Te cuesta leer, trabajar, tomar decisiones, recordar información o mantener la atención incluso en tareas sencillas.
El cansancio, los cambios de sueño, la falta de concentración o la pérdida de energía también pueden estar relacionados con otros problemas psicológicos, médicos o vitales. Una valoración permite comprender mejor cada caso.
Si estás agotado o nada te apetece, es comprensible que reduzcas actividades, compromisos y contacto social. Esto puede producir alivio momentáneo.
Sin embargo, con el tiempo también disminuyen las experiencias de disfrute, conexión y logro. La sensación de incapacidad puede aumentar y hacer todavía más difícil volver a empezar.
Un círculo frecuente
Te sientes cansado, triste o desconectado.
Dejas de hacer actividades porque requieren demasiado esfuerzo.
Pierdes fuentes de satisfacción, contacto y sensación de logro.
Aumentan el aislamiento, la culpa y la desesperanza.
Esto no significa que tengas que forzarte a mantener el mismo ritmo de antes. Se trata de recuperar gradualmente acciones asumibles que vuelvan a conectarte con tu vida.
Tratamiento psicológico
La intervención se adapta a tu historia, las dificultades actuales, los episodios anteriores y los recursos de los que dispones.
No se trata de obligarte a pensar en positivo, sino de comprender el problema y trabajar sobre los patrones de comportamiento, pensamiento y relación que están manteniendo el malestar.
Exploramos cuándo comenzó el malestar, cómo se manifiesta y qué factores personales, relacionales o vitales pueden estar influyendo.
Trabajamos para romper el círculo entre apatía, inactividad, aislamiento y pérdida de experiencias gratificantes.
Aprendes a identificar y responder de otra manera a la culpa, la autocrítica, la desesperanza y las conclusiones negativas sobre ti.
Identificamos señales tempranas, situaciones de riesgo y recursos que pueden ayudarte a responder antes de que el malestar vuelva a intensificarse.
Objetivos terapéuticos
Los objetivos no son idénticos para todas las personas. Durante las primeras sesiones definimos qué cambios serían importantes y realistas para ti.
Comprender mejor qué mantiene el bajo estado de ánimo.
Recuperar poco a poco actividades importantes para ti.
Reducir el aislamiento y volver a conectar con otras personas.
Responder de otra manera a la culpa y la autocrítica.
Mejorar la capacidad para tomar decisiones.
Reconocer señales tempranas y prevenir recaídas.
Cuando tienes poca energía, una lista enorme de cambios puede aumentar la sensación de fracaso. Por eso buscamos acciones concretas y proporcionadas al momento en el que te encuentras.
Un avance puede ser retomar una rutina, responder un mensaje, salir unos minutos, realizar una tarea pendiente o aprender a reconocer un pensamiento sin tratarlo automáticamente como un hecho.
Un proceso adaptado a ti
La intervención avanza teniendo en cuenta tus necesidades, tu nivel de energía y las dificultades que estén afectando a tu vida.
Exploramos los síntomas, su evolución, las circunstancias actuales y cómo están afectando a las diferentes áreas de tu vida.
Definimos objetivos concretos y alcanzables, adaptados a tu nivel de energía y al momento en el que te encuentras.
Trabajamos sobre la actividad, los pensamientos, las emociones, las relaciones y los factores que mantienen el problema.
Revisamos los cambios, detectamos obstáculos y ajustamos las estrategias según tu evolución.
Consolidamos lo aprendido e identificamos señales tempranas y recursos para reducir el riesgo de recaída.
No esperes a recibir una respuesta mediante un formulario o una solicitud de cita. En una situación de emergencia, llama al 112 o acude al servicio de urgencias más cercano.
También puedes llamar al 024, la línea nacional de atención a personas con pensamientos o riesgo de conducta suicida y a sus familiares y allegados.
Información oficial sobre la Línea 024Modalidades de consulta
Puedes elegir el formato que mejor se adapte a tu ubicación, disponibilidad y circunstancias personales.
Atención psicológica presencial en C. Huertos, s/n, 28250 Torrelodones, Madrid.
Más informaciónAtención presencial para personas de Collado Villalba y otras localidades de la Sierra de Madrid.
Más informaciónSesiones por videollamada si necesitas mayor flexibilidad o no puedes acudir presencialmente.
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Preguntas frecuentes
Sentirte triste durante unos días no significa necesariamente que tengas depresión. Conviene realizar una valoración cuando la tristeza, la apatía, el cansancio, la pérdida de interés u otros cambios se mantienen y afectan a tu vida cotidiana. El diagnóstico debe hacerlo un profesional sanitario.
No. Puedes pedir ayuda aunque no sepas cómo llamar a lo que te ocurre. Las primeras sesiones permiten comprender los síntomas, valorar su intensidad y decidir qué tipo de intervención puede ser más adecuada.
Hablar permite comprender tu situación, pero el tratamiento también puede incluir objetivos entre sesiones, recuperación gradual de actividades, trabajo con pensamientos, regulación emocional, habilidades interpersonales y prevención de recaídas.
La falta de motivación puede formar parte del problema. No es necesario esperar a recuperar completamente las ganas para empezar. La terapia puede ayudarte a establecer pasos pequeños y realistas adaptados a tu nivel actual de energía.
El bajo estado de ánimo puede acompañarse de cansancio, cambios en el sueño, dificultad para concentrarse, lentitud mental y problemas para tomar decisiones. También es importante valorar si existen causas médicas u otros factores que requieran atención.
No existe una duración igual para todas las personas. Depende de la intensidad y evolución del problema, las circunstancias personales, los objetivos, la presencia de episodios anteriores y la respuesta al tratamiento.
Sí. El tratamiento psicológico puede realizarse junto con el seguimiento médico o psiquiátrico. La medicación debe ser prescrita, revisada y modificada únicamente por el profesional sanitario correspondiente.
Sí, en muchos casos puede realizarse mediante videollamada. En las primeras sesiones se valora tu situación, la privacidad disponible y si el formato online responde adecuadamente a tus necesidades.