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Pablo de Lucas

Psicólogo sanitario

Síntomas de ansiedad y estrés

¿Por qué siento que me falta el aire?

La sensación de falta de aire puede ser muy angustiosa. Muchas personas la describen como no poder respirar bien, necesitar coger aire constantemente o sentir que la respiración se queda corta, incluso cuando no hay un peligro real.

Qué puede significar sentir falta de aire

La falta de aire puede sentirse como dificultad para respirar, necesidad de suspirar, respiración corta, opresión en el pecho o sensación de no poder llenar bien los pulmones.

En ansiedad y estrés, esta sensación suele aparecer cuando el cuerpo está activado y la respiración se vuelve más rápida, alta o superficial. A veces la persona empieza a vigilar su respiración, intenta controlarla y eso aumenta todavía más la sensación de ahogo.

Esta información es orientativa. Si la falta de aire es nueva, intensa, aparece con dolor en el pecho, labios azulados, desmayo, fiebre, presión fuerte o empeora con el esfuerzo, es importante consultar con un profesional sanitario.

Por qué puede aparecer con ansiedad

Respiración superficial

Cuando estás en alerta, puedes respirar más con la parte alta del pecho y menos con el abdomen, lo que genera sensación de aire insuficiente.

Hipervigilancia corporal

Cuanto más observas la respiración, más extraña puede parecer. El cuerpo empieza a sentirse como algo que hay que controlar.

Miedo a que pase algo

La sensación de falta de aire puede activar pensamientos de peligro, y esos pensamientos aumentan todavía más la ansiedad.

Tensión en pecho y diafragma

La tensión muscular puede hacer que respirar se sienta rígido, bloqueado o menos natural.

Persona respirando con calma en un entorno tranquilo

Cuando respirar se convierte en una preocupación

Muchas veces el problema no es solo la respiración, sino el miedo que aparece al notar cambios en ella. Trabajar la relación con las sensaciones corporales puede ayudar a que el cuerpo deje de interpretar peligro constantemente.

Qué puedes hacer cuando sientes que te falta el aire

Evita coger grandes bocanadas de aire de forma repetida, porque puede aumentar la sensación de ahogo.

Intenta alargar suavemente la exhalación, como si soltaras el aire más despacio.

Apoya los pies en el suelo y nota puntos de contacto: silla, espalda, manos o piernas.

Relaja hombros, mandíbula y pecho. La tensión corporal puede mantener la sensación.

Recuerda que una sensación intensa no siempre significa peligro. Muchas veces es activación del sistema nervioso.

Pequeño ejercicio

Prueba a exhalar lentamente durante 6 segundos y después deja que la inhalación entre sola, sin forzar. Repite durante 2 minutos. La clave no es respirar más, sino respirar con menos lucha.

Cuándo puede ser recomendable pedir ayuda

Puede ser recomendable pedir ayuda si la falta de aire aparece a menudo, te asusta mucho, te hace evitar lugares o te lleva a revisar constantemente tu respiración.

También conviene buscar apoyo si aparece junto a ataques de ansiedad, miedo a desmayarte, presión en el pecho, palpitaciones, mareos o pensamientos de que algo grave va a ocurrir.

En terapia se puede trabajar la regulación del sistema nervioso, la interpretación de las sensaciones corporales, la respiración y las situaciones que mantienen el miedo.

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Preguntas frecuentes

¿La falta de aire puede ser ansiedad?

Sí, puede aparecer en momentos de ansiedad o ataques de pánico, especialmente cuando la respiración se vuelve más rápida, superficial o controlada. Aun así, si es una sensación nueva, intensa o persistente, conviene consultar con un profesional sanitario.

¿Por qué siento que no puedo respirar aunque sí estoy respirando?

Cuando el sistema nervioso está activado, puedes respirar de forma más alta, rápida o rígida. Esa respiración puede hacer que parezca que no entra suficiente aire, aunque el cuerpo siga respirando.

¿Qué hago si me asusto mucho por esta sensación?

Intenta no forzar inspiraciones grandes. Suele ayudar exhalar más lento, apoyar los pies en el suelo, relajar hombros y recordar que la sensación puede bajar cuando el cuerpo deja de interpretar peligro.

Si esta sensación se repite, puede ser buena idea pedir ayuda.

Pablo de Lucas González ofrece terapia psicológica presencial en Collado Villalba y terapia online para trabajar ansiedad, estrés, trauma y dificultades emocionales.

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