Preocupaciones relacionadas con la ansiedad
¿Por qué siento que todo va a salir mal?
Hay personas que, antes de empezar cualquier proyecto, conversación o cambio importante, ya imaginan que el resultado será negativo. No se trata de pesimismo voluntario, sino de una forma de anticipación que suele aparecer cuando la ansiedad permanece elevada.
Imaginar el peor escenario no significa que vaya a ocurrir
Cuando existe ansiedad es frecuente que la mente intente adelantarse a todo lo que podría salir mal. El objetivo es protegerte, pero el efecto suele ser el contrario: cuanto más imaginas problemas, mayor sensación de amenaza experimentas.
Muchas personas sienten que viven esperando la siguiente mala noticia. Antes de una reunión imaginan que cometerán un error, antes de un viaje creen que ocurrirá un accidente y antes de una conversación anticipan un conflicto.
Este patrón recibe el nombre de pensamiento catastrófico o catastrofización. Consiste en sobreestimar la probabilidad de que ocurra un resultado muy negativo y subestimar tu capacidad para afrontarlo.
La preocupación constante puede dar la sensación de que estás preparado para cualquier cosa. Sin embargo, normalmente solo consigue aumentar la ansiedad y hacer que resulte muy difícil disfrutar del presente.
Pensar en posibilidades negativas forma parte del funcionamiento normal del cerebro. El problema aparece cuando prácticamente todos los escenarios futuros terminan convirtiéndose en amenazas.
Aprender a convivir con la incertidumbre no significa ignorar los riesgos reales, sino dejar de tratar todas las posibilidades como si fueran igual de probables.
¿Por qué aparece este miedo?
Ansiedad
La ansiedad aumenta la sensibilidad hacia cualquier posible amenaza.
Pensamiento catastrófico
La mente genera automáticamente escenarios extremos para intentar protegerte.
Intolerancia a la incertidumbre
Resulta muy difícil aceptar que no puedes conocer el resultado de todo.
Experiencias difíciles
Después de pérdidas o situaciones complicadas es habitual esperar que vuelvan a repetirse.
Necesidad de control
Intentar prever absolutamente todo hace que cualquier incertidumbre parezca peligrosa.
Estrés mantenido
El sistema nervioso permanece en alerta durante más tiempo.
Perfeccionismo
Cualquier pequeño error se interpreta como el inicio de un gran fracaso.
Hipervigilancia
Buscas continuamente señales de que tus preocupaciones pueden hacerse realidad.
Pensamientos frecuentes
“Seguro que todo sale mal.”
“Algo malo va a pasar.”
“No merece la pena intentarlo.”
“¿Y si sale fatal?”
“Siempre me pasa lo peor.”
“Tengo que prepararme para cualquier desastre.”
“No puedo confiar en que las cosas salgan bien.”
“Seguro que me equivoco.”
“Todo terminará complicándose.”
“Es mejor no ilusionarme.”
“Si espero lo peor no me llevaré una decepción.”
“No puedo dejar de imaginar escenarios negativos.”
Tener un pensamiento no significa que quieras que ocurra, que vaya a ocurrir o que ese pensamiento diga algo definitivo sobre ti. Cuando existe ansiedad, la mente puede generar escenarios alarmantes precisamente porque intenta detectar y evitar cualquier posible peligro.
Qué mantiene este miedo
Imaginar constantemente el peor escenario
Cuanto más repites esos escenarios, más reales parecen.
Buscar garantías
Necesitar certeza absoluta mantiene la preocupación.
Evitar situaciones
No exponerte impide comprobar que muchas cosas terminan saliendo razonablemente bien.
Consultar continuamente
Buscar tranquilidad solo reduce la ansiedad durante unos minutos.
Confundir posibilidad con probabilidad
Que algo pueda ocurrir no significa que sea lo más probable.
Interpretar cualquier dificultad como una señal
Un pequeño problema confirma la idea de que todo acabará mal.
Pensar demasiado
Dar vueltas continuamente alimenta la sensación de amenaza.
No valorar las experiencias positivas
La mente recuerda especialmente aquello que salió mal e ignora la mayoría de ocasiones en las que nada ocurrió.
Muchas de estas respuestas alivian la ansiedad durante unos minutos. Sin embargo, cuando se repiten constantemente, pueden reforzar la sensación de que el pensamiento era peligroso y que necesitabas hacer algo para evitarlo.
Cuando la mente imagina automáticamente el peor escenario
La ansiedad puede hacer que el cerebro trate cada situación incierta como un posible peligro. Poco a poco empiezas a esperar siempre el peor resultado, aunque no existan pruebas objetivas.
Qué puedes hacer
Pregúntate si estás analizando hechos o imaginando posibilidades.
Recuerda que una posibilidad no es una predicción.
Haz una estimación realista de la probabilidad de que ocurra aquello que temes.
Piensa también en escenarios neutros o positivos, no únicamente en el peor.
Reduce la búsqueda constante de tranquilidad.
Acepta que ninguna decisión ofrece una garantía absoluta.
Practica continuar con tus planes aunque exista cierta incertidumbre.
Evita revisar continuamente todos los posibles problemas futuros.
Entrena la atención hacia el momento presente.
Busca ayuda psicológica si esta preocupación ocupa gran parte de tu día.
Ejercicio
Cada vez que aparezca el pensamiento 'todo va a salir mal', escribe tres columnas: qué imaginas que ocurrirá, qué pruebas objetivas tienes y qué otras posibilidades existen. Repetir este ejercicio ayuda a reducir la tendencia automática a interpretar el peor escenario como el más probable.
Cuándo pedir ayuda
Puede ser recomendable consultar con un psicólogo cuando la anticipación constante de problemas condiciona tus decisiones o te impide disfrutar del presente.
También cuando has dejado de hacer cosas importantes por miedo a que salgan mal o pasas muchas horas imaginando escenarios negativos.
La terapia puede ayudarte a trabajar la ansiedad, la intolerancia a la incertidumbre y el pensamiento catastrófico, desarrollando una forma más flexible de afrontar el futuro.
Recursos relacionados
Test de ansiedad GAD-7
Evalúa de forma orientativa síntomas frecuentes de ansiedad.
Test STAI
Conoce tu nivel de ansiedad estado y rasgo.
Otras preocupaciones relacionadas
Sensaciones que pueden aparecer
Preguntas frecuentes
¿Por qué siempre pienso que todo va a salir mal?
La ansiedad puede hacer que tu mente sobreestime las amenazas y genere automáticamente escenarios negativos para intentar protegerte.
¿Qué es el pensamiento catastrófico?
Es la tendencia a imaginar el peor resultado posible y tratarlo como si fuera el más probable, aunque existan pocas evidencias que lo respalden.
¿La ansiedad puede hacerme pensar siempre en negativo?
Sí. Cuando el sistema de alarma está muy activado es frecuente prestar más atención a los riesgos y a los posibles problemas futuros.
¿La terapia puede ayudar?
Sí. Puede ayudarte a reducir la preocupación excesiva, trabajar la intolerancia a la incertidumbre y aprender estrategias para responder de una forma más equilibrada a los pensamientos catastróficos.
¿Sientes que tu mente siempre espera el peor desenlace?
Si imaginas constantemente que todo terminará saliendo mal y eso te impide disfrutar del presente o tomar decisiones, trabajar esta preocupación puede ayudarte a recuperar tranquilidad y confianza.